Colaboración con Canal 1
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Halloween es una de las fechas más esperadas por los niños: disfraces, dulces y diversión por todas partes. Sin embargo, detrás de la emoción también pueden aparecer miedos intensos o fobias, especialmente en los más pequeños.
Y es que el cerebro infantil aún está aprendiendo a distinguir entre lo real y lo imaginario, por lo que algunas experiencias visuales —disfraces, sonidos, decoraciones o incluso historias— pueden resultar abrumadoras.
La buena noticia es que, con acompañamiento y empatía, es posible disfrutar esta celebración sin generar miedo ni ansiedad.
💚 1. Escucha y valida sus emociones
Si tu hijo o hija expresa miedo ante algo, no minimices su sensación. En lugar de decir “no pasa nada”, puedes responder con frases como:
“Entiendo que te asuste, pero esto solo es parte del disfraz.”
Validar su emoción le enseña que el miedo es natural y manejable.
👻 2. Cuida los estímulos visuales y sonoros
Evita disfraces, películas o decoraciones demasiado realistas o sangrientas, sobre todo si hay niños menores de 7 años.
Los sonidos fuertes, luces parpadeantes o máscaras aterradoras pueden activar su sistema de alerta y generar ansiedad.
🧡 3. Explícale qué es el Halloween
Hablar con ellos antes de la celebración es clave. Cuéntales que es una fiesta donde todos se disfrazan por diversión, que los monstruos no son reales y que pueden decidir si quieren participar o no.
🌙 4. No los obligues a enfrentar sus miedos
Acompañar no significa forzar. Si un niño no quiere disfrazarse o entrar a una casa decorada con terror, respetar su decisión le da confianza y seguridad emocional.
💬 5. Refuerza su seguridad emocional
Abrazos, palabras tranquilizadoras y presencia constante ayudan a que se sientan protegidos.
Recuerda: los niños aprenden del ejemplo. Si tú te muestras tranquilo y comprensivo, ellos aprenderán a manejar sus emociones con más calma.
En Mutuo creemos que el bienestar emocional también se construye desde la infancia.